Ayer operaron a mi hijo mayor, le hicieron una amigdalectomia. Lo puede acompañar hasta la sala del DESPERTAR, luego te acompañan a una sala de estar a esperar.
Delante de mi un reloj, donde los minutos ayer se me hicieron horas.
Eso me ha echo reflexionar; cuando estoy en el trabajo quiero que el tiempo vuele, cuando veo a mis hijos quiero que el tiempo se congele y no crezcan y cuando estoy recogiendo la casa o con los niños me faltan horas al cabo del día.
Nunca es de nuestro gusto, el tiempo es el que es y tenemos que disfrutar cada hora cada minuto cada segundo, pues el tiempo pasa.
Desearos que paséis todo el tiempo que podáis con los que amáis pues no somos eternos como el tiempo.


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